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¿Qué es el Hueso Trígono? El hueso trígono es un hueso adicional (accesorio) que se desarrolla en ocasiones detrás del hueso del tobillo (astrágalo). Está conectado al astrágalo por una cinta fibrosa. La presencia de un hueso trígono en uno o en ambos pies es congénita (presente al nacimiento). Se hace evidente durante la adolescencia cuando un área del astrágalo no se fusiona con el resto del hueso, creando un pequeño hueso adicional. Únicamente un pequeño número de personas tienen este hueso adicional. ¿Qué es el Síndrome del Hueso Trígono? A menudo, las personas no saben que tienen un hueso trígono si no les ha causado problemas. Sin embargo, algunas personas con este hueso adicional desarrollan una afección dolorosa conocida como el síndrome del hueso trígono. El síndrome del hueso trígono es desencadenado habitualmente por una lesión. Tal como un esguince de tobillo. El síndrome es causado frecuentemente también por apuntar repetidamente los dedos de los pies hacia abajo, lo que es común entre bailarinas de ballet, jugadores de fútbol y otros atletas.

Para la persona que tiene un hueso trígono, el apuntar los dedos de los pies hacia abajo puede dar lugar a una “lesión cascanueces.” Como una almendra en un cascanueces, el hueso trígono es aprisionado entre los huesos del tobillo y el talón. A medida que el hueso trígono se libera, el tejido que lo conecta al astrágalo se estira o se rasga y el área se inflama.
Señales y Síntomas del Síndrome del Hueso Trígono Entre las señales y síntomas del síndrome del hueso trígono se incluyen:
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Dolor profundo y agudo en la parte posterior del tobillo, que se presenta principalmente cuando se hace presión con el dedo gordo del pie (como al caminar) o cuando se apuntan los dedos de los pies hacia abajo
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Sensibilidad en el área cuando es tocada
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Hinchazón en la parte trasera del tobillo
Diagnóstico El síndrome del hueso trígono puede asemejarse a otras afecciones tales como una lesión del tendón de Aquiles, un esguince de tobillo o una fractura del astrágalo. El diagnóstico del síndrome del hueso trígono empieza con preguntas del médico sobre el desarrollo de los síntomas. Después de examinar el pie y el tobillo, a menudo se ordenan radiografías u otros exámenes con imágenes para ayudar a realizar el diagnóstico.
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