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Por qué los pies de las mujeres duelen más en el otoño

El otoño no es un momento divertido del año para mujeres como Elaine Powers.

En los meses de verano, “como todo el mundo, me gusta usar sandalias tipo chancla, zapatos con los dedos descubiertos, y una linda pedicura con buen esmalte de uñas”, dice ella.

Pero con la llegada del otoño, la enfermera de 49 años de un hospicio en Carolina del Sur está haciendo el cambio anual a los zapatos cerrados, más apropiados para el clima más fresco. Es una transición que muchas mujeres están haciendo en sus guardarropas. Pero es más doloroso para mujeres como Powers, y no porque ella sea una esclava de la moda del calzado. Powers tiene juanetes.

“Incluso después de quitarse los zapatos, o elevar los pies, es una palpitación… Es como si casi cada vez que late tu corazón, ese juanete vibra”, dice ella.

Las mujeres con juanetes son una presencia común en las salas de espera de muchos cirujanos de pie y tobillo durante esta época del año, según el American College of Foot and Ankle Surgeons (ACFAS) (Colegio Estadounidense de Cirujanos de Pie y Tobillo), un gremio que reúne a 6,000 miembros.

Karl Collins, DPM, FACFAS
Karl Collins, DPM, FACFAS
El cirujano de pie y tobillo de St. Louis, Karl Collins, DPM, FACFAS, da dos motivos adicionales para esta tendencia anual. Una es financiera. Las mujeres están más cercanas a cumplir los deducibles de los seguros cuando se aproxima el final del año.

“La otra cosa es que las personas son muy activas en el verano”, dice Collins. “Siempre están al aire libre, siempre en la piscina o en otro lugar, de manera que decidirán mandarse a arreglar el juanete en el invierno, porque piensan que no van a perderse nada divertido”.

Powers ha sufrido con el dolor de los juanetes durante casi 25 años. Sin embargo, muchas mujeres nunca experimentan dolor en sus juanetes, incluso cuando la deformidad parece grave. Los zapatos no causan los juanetes, pero pueden causar dolor en los juanetes. Es por eso que los cirujanos de pie y tobillo recomiendan modificaciones en el calzado a pacientes nuevos. Evitar los zapatos de tacón alto y los estilos que aprietan los dedos de los pies puede ser de ayuda. Collins dice que una apropiada selección y ajuste de zapatos puede ser muy beneficiosa.

“Si tienen un zapato que les queda bien en todas las otras partes, pero hay apenas una pequeña irritación únicamente en ese único punto, podemos recomendar que manden a modificar el zapato (en un taller de reparación de calzado)”, dice él.

Michelle L. Butterworth, DPM, FACFAS
Michelle L. Butterworth, DPM, FACFAS
La cirujana de pie y de tobillo de Carolina del Sur Michelle L. Butterworth, DPM, FACFAS, trata a muchas maestras con dolor de juanetes surgido tras el regreso a la escuela. Ella dice que muchas mujeres no entienden lo que los médicos quieren decir con ancho del zapato: Es la parte de adelante del zapato la que necesita ser ancha.

“Cualquier cosa que sea realmente puntuda va a ejercer más presión sobre esa protuberancia (juanete)”, explica ella.

Además de recomendar cambios en los zapatos, los cirujanos de pie y tobillo pueden recetar también almohadillas de  esponja o rellenas de gel, aparatos ortopédicos, medicamentos antiinflamatorios, e inyecciones para la bursitis, la irritación de los nervios y la irritación de las articulaciones. Si bien estas técnicas  alivian el dolor, no impiden que el juanete se empeore. Únicamente la cirugía puede corregir la deformidad.

La cirugía de juanetes tiene una alta tasa de éxito. Pero los cirujanos concuerdan en que los pacientes necesitan entender lo que conllevará su procedimiento y la recuperación.

"Probablemente el asunto más importante es que piensan que la cirugía no va a funcionar y (el juanete) va a reaparecer”, dice Butterworth. “Ese es probablemente el mito más grande que yo desmiento”.

Powers es una de sus pacientes.

“Ésa es una de las razones por las que no me he hecho la cirugía hasta ahora”, dice Powers. “Muchas personas me dicen que cuando uno tiene juanetes, siempre estará propenso a tenerlos, ellos volverán a aparecer”.

Seguir las instrucciones del cirujano para la recuperación puede reducir significativamente la probabilidad de que un juanete reaparezca.

“Si usar tacones de cuatro pulgadas y trabajar de pie todo el día no era bueno para usted antes de la cirugía, ciertamente no va a ser bueno para usted después de la cirugía”, anota Michael Loshigian, DPM, FACFAS, un cirujano de pie y tobillo de la ciudad de Nueva York.

Powers no se ha decidido aún con respecto a la cirugía de juanetes. Ya ha ensayado medicamentos recetados para el dolor, y le cuesta trabajo encontrar zapatos cómodos. Este otoño, Butterworth le hará cirugía de juanetes a la hija de 19 años de edad de  Powers, quien heredó los pies de su madre. Powers quiere ver cómo resulta eso. También tiene que preocuparse por encontrar a alguien que cubra sus turnos de trabajo de 12 horas durante varias semanas.

Pero si elige someterse a cirugía, ella ya sabe cómo va a celebrar después de su recuperación.

“Me voy a comprar un par de zapatos de tacón puntilla y me los voy a poner en todos los sitios donde vaya”, dice bromeando.

El ACFAS provee una lista de respuestas a preguntas frecuentes sobre la cirugía de juanetes.

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